sábado, julio 2HOLA LA PAMPA

«Otra burla para los jubilados, una costumbre de la política»


Asistimos hace unos días a una alocución por TV, que no se aleja de otras de igual tenor. Dijo el ministro de Economía en su conferencia, estamos tomando medidas para recuperar la economía. Una ironía. Se está trabajando en temas inherentes a cuestiones externas, será por el FMI.

¿Podemos esperar inversiones en un país quebrado? No. Se otorgarán bonos para una parte de monotributistas, trabajadores no registrados y algunos jubilados. Siempre se favorece a un sector en detrimento de otro.

¿Qué pasa con los trabajadores formales y el resto de la clase pasiva? Se los margina, una costumbre de la política. A esto se le llama clientelismo político.

Estos gastos generarán más emisión, mayor déficit fiscal e inflación. Anunció la renta inesperada, otra falacia, porque para aplicarla debe pasar por el Congreso y no puede ser retroactiva por la seguridad jurídica, una esperanza a largo plazo.

Es meter la mano en los que producen, para un sector ocioso en especial, no para jubilados y trabajadores formales, incluso es ilegal, no tiene sustento jurídico. Otro comentario suyo, que la inflación se debe a la guerra de Ucrania y la pandemia.

Es por inoperancia política y de gestión. Concluyó el acto con unas palabras del Presidente, que nada dijo, sin sustento alguno con el contexto actual. Una burla.

Rodolfo C. Castello / rccastello@hotmail.com

Voces, reclamos y esperas de jubilados

Los pobres jubilados… ¿o jubilados pobres? hemos sido engañados, por centésima vez. Luego nos dijeron, nada y silencio. Pero eso quedó escondido, tras “mantos de niebla”, para ocultar la realidad.

Hemos probado todo tipo de fórmulas, a fin de que las cosas cambien, pero no han dado resultado. Y nos recuerda al Mago Fafá, cuando decía ¡Jitanjáfora! O como las brujas, que sus palabras mágicas eran “Abracadabra”.

Según las propias palabras de la ex presidente, hay casi 7 millones de jubilados/pensionados. De esa cantidad, hay que extraer a los señores congresales, que no aportan, e igual se jubilan. No están incluidos en la categoría de “jubilación mínima”.

Sus remuneraciones son muy superiores, ya que ellos se han apropiado ilegalmente de los fondos, que según sea, son ahorros y si no conviene, son fondos administrados por el Estado. Entonces, han mentido en Estados Unidos, ya que han jurado en falso cuando dijeron que los fondos de las AFJP eran privados.

También lo han publicado en la prensa (23 de noviembre de 2008), en una solicitada. Como remate, lo dijeron por carta firmada por el ex vicepresidente. ¿Eso es lo que se ha instalado en un lugar casi sagrado? No lo podemos creer, pero veamos lo real. ¿Serán todos iguales? Si, acaso, ¿lo pone en duda?

¿Qué nos dirán cuando llegue el 31 de diciembre de 2023? En esa fecha está establecido que rindan cuenta de todos los fondos del SIPA. ¿De donde sacarán los dineros? ¡Es de no creer!

Son unos ladrones, a cubierto por los fueros, comenzando por la ex presidenta y su familia.

Juan Roberto Bell / belljuanroberto@yahoo.com.ar

Soy jubilado (81 años) asmático aunque aún juego tenis. Hace 4 años desistí de recibir mis medicamentos por PAMI gratuitamente pues, por mi situación económica, me pareció mas correcto recibir el descuento del 70% por ser “enfermo crónico” directamente de mi prepaga OSDE.

En abril pasado, intempestivamente me redujeron ese descuento al 40%. Consultado, OSDE me informa que una resolución del Gobierno así lo dispuso. Entonces vuelvo a PAMI y observo cambios positivos en la atención del asociado, aunque no todos. En PAMI Del Viso Pilar me atiende un simpático hombre de seguridad que actuá como un eficiente orientador de trámites.

Y aquí mi fuerte crítica: para ser atendido hay que tener turno previo obtenido de un día al otro mínimo, inclusive para sólo entregar los formularios anteriormente solicitados. Aclaro que las tres veces que fui para recuperar mi servicio, nunca había nadie sentado en sala de espera, habiendo dos empleados además del seguridad. Estos excesivos pasos burocráticos nuestro país los debe disminuir si queremos salir de nuestras recurrentes crisis.

Ricardo Olaviaga / rolaviaga157@gmail.com

Hasta ahora he zafado de la peste del murciélago. Ruego a Dios no llegue la viruela del mono, pero… ¿estaremos libres de la gripe de la política? Desde hace 20 años, con distintos gobiernos, recibo la vacuna de la gripe. El año pasado me comunicaron lugar y fecha en que me la aplicarían; los felicito por tan buen sistema.

Este año esperé el aviso, pero no llegó. Empecé a recorrer las farmacias y sus respuestas fueron: “PAMI no hay”, “llegaron muy pocas” o “no tenemos idea de si volverán a mandar”.

Entonces me pregunto: ¿de qué nos sirve que el lunes comuniquen que los billetes ya no tendrán los animalitos de Macri? Porque, por si no lo saben, a nuestra plata no la quieren ni nuestros países vecinos. Tal vez los dirigentes están acostumbrados a manejar moneda color esperanza, pero yo, que no tengo instrucción académica, les aseguro que, aunque a nuestros billetes les pongan la cara de Pampita, la cosa no va a cambiar.

Y si quieren tomar nota, los que somos jubilados con aportes, aceptaríamos con agrado algunos horneritos más. Tengo la esperanza de que un día se despierten y comiencen a trabajar en tiempo y forma para que todo (no sólo las vacunas) llegue al pueblo y que, de esa manera, seamos más felices.

Martha Copetti / DNI.: 4.607.907

El 13 de junio cumplo 86 años, soy jubilado y desde el 2016 estoy en juicio con la ANSeS por el ajuste de mis haberes jubilatorios. El juez ya dictó sentencia ordenando a ese organismo que calcule mis haberes sobre la base de lo determinado por la Corte Suprema como “caso Badaro” que pone justicia a los haberes jubilatorios.

Maliciosamente, la ANSeS presentó una liquidación trucha e inexacta “equivocándose” a su favor en los cálculos, y con el claro objetivo de malograr y estirar el cumplimiento de la sentencia. Sería muy importante obligar a la ANSeS que aplique los mismos argumentos y cálculos de la Ley CFK (o como se quiera bautizar), que permitió que en un brevísimo lapso se le adjudiquen a la señora vicepresidente dos jubilaciones de privilegio para que cobre más de tres millones y medio de pesos mensuales.

Eduardo Galeano nos dijo que la utopía sirve para caminar. Yo la quiero para vivir tranquilo. ¿Es una utopía pedir esto? No. Lo dice la Constitución.

Néstor Oscar Gómez / nestorgomez36@gmail.com

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