martes, febrero 7

«Cuento los días para el Mundial»



Su salida sobre el final del partido con el Benfica, por la Champions, preocupó a todos. En especial a los argentinos por ese Mundial que se avecina y que genera tanta ilusión. Pero esa ilusión también es de Lionel Messi. Pese a sus 35 años y sus ya cuatro mundiales sobre el lomo, Leo se reconoce ansioso porque llegue el momento de estar en Qatar. «Cuento los días para el Mundial. Hay ansiedad y nervios al mismo tiempo. Querer que sea ya. Qué va a pasar… cómo nos va a ir…. Es el último aparte. Por un lado, no vemos la hora de que llegue y por el otro el cagazo de querer que nos vaya bien», afirmó.

En una entrevista que salió al aire este jueves por Star+, el 10 argentino y del PSG habló de cuestiones íntimas pero también de la Selección y del Mundial que se acerca. 

La Selección y la Copa del Mundo:

«Llegamos en un buen momento por cómo se dieron todas las cosas, un grupo muy armado y fuerte. Pero en el Mundial puede pasar de todo. Todos los partidos son dificilísimos, por eso es tan difícil un Mundial y tan especial. Porque no siempre los favoritos son los que terminan ganando o terminan haciendo el camino que uno esperaba».

«No sé si somos los grandes candidatos, pero Argentina de por sí es candidata siempre por la historia, por lo que significa, más ahora en el momento que llegamos, pero no somos los máximos favoritos. Creo que hay otras selecciones que están por encima de nosotros hoy por hoy, pero estamos ahí cerquita».

«Seguramente es el último que juegue».

«La verdad que sí, me siento bien físicamente, pude hacer una pretemporada muy buena este año que no la había podido hacer el año anterior, que por cómo se dio empecé a jugar tarde, con el torneo ya empezado, sin ritmo. Después fui a la Selección, cuando volví tuve una lesión en el medio… La pretemporada de este año fue fundamental para empezar de otra manera. Y cómo llegué a este año también, con otra cabeza, con otra mentalidad y con mucha ilusión».

Su costado más íntimo:

«Soy normal, como cualquiera. Por ahí la gente se imagina cualquier cosa y soy normal, como cualquiera. Me educaron de una manera de chiquito, con los valores que me inculcaron mis viejos, reforcé todo eso en Barcelona, club con valores muy marcados, identificados. Siempre crecí con esa filosofía».

«Amigos tengo pocos. Amigos de verdad. Después mi familia. Siempre me refugié mucho en ellos, lo más importante y donde yo me siento feliz, no necesito mucho más».

No poder ir a ciertos lugares: «Sí, muchas veces también zafo por eso. Los nenes me dicen ‘vamos acá, allá’ y les digo que no. Es verdad que me pierdo muchas cosas. No lo sufren, nos prohibimos de hacer muchas cosas, no por nada, no pasa nada por salir, pero por ahí está bueno tener momentos solos con tu familia. Cuando podemos, hacemos nuestra salida familiar».

«Muy feliz. gracias a Dios tengo la suerte de hacer lo que me gusta, lo que soñé de chiquito, de tener una familia maravillosa, mi mujer, mis hijos… Y mis amigos, como decía antes».

«Tengo mi lado romántico de vez en cuando, ja… Son muchos años ya los que llevo con Anto, así que de vez en cuando está bueno hacer cosas diferentes. A la Torre Eiffel no fuimos nunca, sí estuvimos cerca. Fuimos hace mucho tiempo, muchos años, antes de que naciera Thiago, vinimos y la pasamos bien, pero el tema de la comida en la torre, no… soy más de lo normal».

«No me gusta tanto hacer asado, prefiero acompañar. Acá el año pasado lo hacía Fide (Di María), en Barsa Luis (Suárez), mi hermano… Si hago, hago para la familia nomás, los nenes, Anto… No me gusta».

«Empiezan las clases ahora los chicos. La verdad que sí. Son los que mejor se adaptaron. Era lo que más nos preocupaba. Que arranquen la escuela, que hagan nuevos amigos. Fue algo muy normal, muy sencillo, nosotros sufríamos mucho por eso. Recuerdo el primer día dejarlos en el cole nuevo y nosotros irnos llorando, sufriendo por ellos, la verdad es que nos hicimos la cabeza al pedo porque fue espectacular».

«Teníamos todo en Barcelona, la vida hecha, yo, ella, los nenes, el colegio, los amigos… Y llegar a un lugar nuevo, un idioma diferente, no es fácil. Al principio está el miedo de lo nuevo».

«Yo soy de los dos el que más los caga a pedos, ella está más tiempo con ellos por los viajes, por los partidos… A mí me dan más bola, les da un poco más de cagazo cuando pongo los puntos yo. A veces por demás… Intento que aprendan a valorar las cosas y que hay que ganarse las cosas día a día y no porque tienen la suerte de poder tener la posibilidad de tener muchas cosas se crean que es fácil».

«Me jode perder, el no jugar bien, el no disfrutar dentro de la cancha, el pasarla mal… Obvio que aprendí a perder y son muchos años y me tocó perder muchísimas veces».

«Quiero que hagan lo que ellos quieran, lo que los haga feliz. Les encanta el fútbol, donde pueden se buscan una canchita o pelota pero me gusta más que vayan a una escuelita, que lo disfruten y no que estén en un club que te exigen más».

«Mateo es igual a mí de chiquito. Eso es malo. No le gusta perder a nada, pierde y empieza a hacer quilombo, a pelear con los hermanos. Lo que era yo de chiquito. No sabe perder, no le gusta y para evitar eso muchas veces lo dejo ganar».

«Thiago es un fenómeno, tranquilo, buenito, por demás de bueno. Mateo es todo lo contrario. Ciro todavía no definió su personalidad, copia mucho a Mateo, se ponen los dos en contra del más grande».

«Tenemos pelotas por todo lado. Hay un aro, sí. Me gusta el basquet».

Sus cuatro Mundiales:

2006: «Tuve una lesión antes del Mundial, en en Barsa. Venía jugando los últimos amistosos de la Selección pero llegué al Mundial sin haber jugado los últimos meses. Jugué contra Holanda, con México en octavos y después ya con Alemania no jugué».

2010: «Creo que teníamos una gran Selección, un gran plantel, y bueno, nos agarró Alemania. Estuvimos bien hasta el primer gol de ellos y a partir de ahí nos empezamos a volver loco, a desordenar y empezaron a llegar los goles de ellos. Fue duro por la manera en que se perdió».

2014: «Teníamos un grupo espectacular. Veníamos a los golpes después de la Copa América del 2011 en Argentina, mal en Eliminatorias porque si perdíamos con Colombia allá se nos complicaba todo, pero ganamos y a partir de ahí no perdimos más, el grupo se fue fortaleciendo, uniéndose, y no paramos hasta la final que merecíamos ganarla. Creo que sí».

Penal a Higuaín: «Sí. Y… con VAR… seguramente».

2018: «La verdad que ya no llegábamos bien, nos costó clasificar. Hubo muchos cambios, mucho quilombo en el medio en la Selección con cambio de entrenador, de jugadores… Terminamos mal pero sigo pensando que si ganábamos el primer partido hubiera sido totalmente diferente. Con Croacia ibas a jugar de otra manera. Hasta el primer gol estábamos bárbaro y después ya veníamos de clasificar el último partido y así y todo con Francia no ligamos. Cuando nos ponemos 2-1, nos hace Pavard ese golazo de afuera del área. Pero ya veníamos mal».



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