viernes, enero 27

El humorista Daniel Paz fue distinguido por la Universidad Nacional de Quilmes | Un reconocimiento a la obra del humorista gráfico de Página/12



Daniel Paz, el humorista gráfico de Página/12, recibió una mención honorífica en la Universidad Nacional de Quilmes. Este jueves, en el auditorio “Nicolás Casullo”, fue distinguido por el rector Alfredo Alfonso, en un encuentro del que también participaron el director general del diario, Hugo Soriani, el también escritor y humorista Marcelo Rudaeff (Rudy), y la coordinadora del Programa de Cultura de la universidad, Lía Gómez. “La verdad es que me sorprendió el llamado de la universidad, estoy muy conmovido y agradecido. No trabajo pensando en recibir premios, en realidad lo que hago lo hago porque disfruto mucho al hacerlo. Disfruto concibiendo la idea y luego ejecutándola, aunque la frutilla del postre es verla publicada”, señaló Daniel Paz. Y continuó: “Todavía, con la digitalización, sigo deslumbrándome cada vez que veo un dibujo publicado”.

“Daniel es un genio y merecería ser mucho más conocido de lo que realmente es. Está a la altura de Dolina, Fontanarrosa, Caloi y de otros grandes. No es un tipo que hace chistes, sino que reflexiona con mucha lucidez sobre la vida y el género humano”, advirtió Soriani. Después sostuvo: “Anda en puntas de pie por la vida, sin hacer ruido. Por eso, el premio me parece una idea brillante”.

La mención honorífica reconoce a personalidades que realizan un aporte a los derechos humanos, la cultura, la comunicación y los procesos emancipadores y democráticos en Argentina y América Latina. “Se trata de un artista con un criterio único en el mundo porque colabora en la marca editorial de un diario que ya tiene 35 años”, apuntó Alfonso. Luego siguió con el razonamiento: “Lo que hace Paz no es ni humor gráfico ni humor político; es una mezcla de ambos, pero sobre todo, es una reflexión crítica sobre la realidad social cotidiana. Es un artista integral con muchísima calidad productiva, atento a los intereses históricos y a las problemáticas en las que se inscribe su obra. Por eso, es tan importante para nosotros reconocerlo”. Una distinción que reconoce el compromiso en una obra que se actualiza diariamente y posee, sobre todo, un marcado anclaje territorial.

El rector de la UNQui, Alfredo Alfonso, Daniel Paz y el director general de Página 12, Hugo Soriani.

A su turno, Lía Gómez, coordinadora del Programa de Cultura de la UNQ y organizadora del evento, refirió a cómo surgió la idea del galardón. “La iniciativa del reconocimiento partió de un dibujo que hizo Paz sobre nuestra Universidad. Un hombre que va dejando el loguito de la UNQ como si soltara semillas y que tiene el poder de representar el sentido de una universidad pública. Desde el dibujo y el humor, Paz aporta una capacidad de síntesis en una sola viñeta y una fina descripción de la realidad”, destacó. Una luz para comprender, en definitiva, cómo se construyen los conceptos que luego circulan en los campos de la educación, la ciencia y la política.

Una marca registrada en el diario

“Hace 35 años que sale Página/12 y Daniel está desde el ejemplar N°1 en el chiste de la tapa junto con Rudy. ¿Saben lo que es pensar chistes distintos durante 35 años todos los días? Es algo épico: es un chiste que no ocupa un lugar secundario o perdido, está en la tapa. Es una reflexión maravillosa sobre la actualidad, son editoriales. Constituyen la marca registrada de nuestro diario”, destacó Soriani. Junto al pirulo de tapa, sus dibujos conforman un signo distintivo del diario, una innovación en el periodismo que, como plantea Soriani, anticipó y funcionó como prototipo de los memes que circulan en el presente.

Desde 1987, en un Página 12 recién fundado, con estilo renovado y rupturista, Paz comenzó a realizar la tradicional viñeta en compañía de Rudy que, al tomar la palabra dijo: «Daniel Paz es un gran humorista y un gran tipo. Lo conozco hace 40 años, es muy merecido este homenaje. Un profesional con una trayectoria enorme que nunca traicionó su esencia, sus convicciones. Sigue siendo la misma persona, por supuesto, atravesado por los cambios tecnológicos y contextuales, pero la misma en el fondo. Es un compañero que escucha y hace preguntas valiosas, eso es impagable», compartió Rudy. 

Desde allí, profundizó su humor con referencia política, con dosis de calibrada inteligencia e ironía. Entre muchísimas contribuciones, ilustró las tapas del suplemento de ciencia Futuro, comenzó a publicar el Nudo infinito y, en 2020, creó el ciclo El diario de la cuarentena: todo en Página/12.

Una antena de indomable curiosidad

En quinto grado, Paz realizaba una revista en que dibujaba a los personajes de la escuela y dejaba entrever la calidad de su pulso. Al respecto, el humorista comentó sobre esa cualidad, en apariencia, innata: “Desde chico tengo una facilidad natural para detectar el lado absurdo de las cosas. Mis abuelos, que tuvieron un papel muy importante en mi crianza, eran inmigrantes. Tenían la mirada perpleja de alguien que viene de una cultura distinta. Trato de ver las cosas con la mirada del que viene de afuera, como si fuera un extranjero. Ese desplazamiento es muy valioso para hacer humor”. En paralelo, dejó su método al descubierto: “Me comporto como una antena bien desplegada que capta ondas que circulan por el aire”.

Terminó el secundario en el Colegio Nacional de Buenos Aires y luego estudió Medicina en la UBA. A inicios de los 70 fue influido por una generación de humoristas argentinos que se desempeñaban en revistas como Hortensia y Satiricón. Siguió de cerca los trabajos de Landrú, Lino Palacios-Flax, Chuk Jones y Rius, al tiempo que tomó clases de dibujo con Sábat y Cilencio. En 1975 empezó a publicar profesionalmente en la revista Juventud y cinco años más tarde en Tal cual. Con colaboraciones en las revistas Humor y Súperhumor consolidó su estilo vinculado a personajes de la actualidad. Ya se veían sus dibujos capaces de condensar años de historia: la retorcida complejidad de la inteligencia humana resumida en la belleza de lo simple.

En 1985, fue convocado por Jacobo Timerman para realizar una tira diaria en el diario La Razón. En los 90 publicó el libro Chistes de argentinos, las series F.Merides truchas y Oh my god (inspirada en textos biblícos), le puso humor a los 15 volúmenes de Una historia argentina, participó de la serie Zoociología y la tira Andy & Sidharta y humor sobre temas universitarios. En paralelo, colaboró en guiones televisivos de programas como el de Tato Bores y Canal K. A fines del siglo pasado y principios de este empezó a incursionar en el arte digital y la animación, que lo empujó a inaugurar el sitio danielpaz.com.ar, por el cual recibió el premio Mate.ar.

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