domingo, septiembre 25

hasta ahora, no encuentran una organización que haya dado apoyo financiero a Sabag y su novia


– ¿Sabag quien te golpeó el ojo, la policía?

– No, fueron los negros.

Así se refirió en su declaración indagatoria el agresor de Cristina Kirchner a los militantes K que lo detuvieron el jueves pasado tras el intento de asesinato de la vicepresidente.

Por ese tipo de manifestaciones, se sospechó que tendría apoyo financiero y logístico de una organización antikirchnerista pero, luego de una semana de investigaciones, no se encontró que el tirador y su novia Brenda Uliarte hubieran recibido ese tipo de apoyo.

Por el contrario, ambos tienen historias de vida turbulentas y trágicas. Son dos marginales con alguna simpatía pronazi pero sin formación política.

Sin embargo, “seguimos investigando la hipótesis del apoyo logístico y financiero”, contó una fuente judicial a Clarín.

En la causa, hasta ahora, se comprobó que Sabag Montiel tenía un nivel de clase media baja que en los últimos años se derrumbó, mientras que Brenda proviene de una familia pobre de la localidad bonaerense de San Miguel.

El agresor de Cristina es hijo del chileno Fernando Ernesto Montiel, quien fue detenido en tres ocasiones durante las últimas dos décadas en San Pablo por cinco delitos como hurto y peculado. Hoy reside en Valparaíso, Chile, ciudad donde nació en 1957. El hijo nunca conoció a su padre.

El abuelo paterno de Sabag fue un cerrajero chileno llamado José Ernesto, quien asesinó a su segunda esposa y se suicidó en 1998 en un departamento del centro de San Pablo, informó La Nación.

Pablo, el dueño del taller en el que Sabag Montiel dejó sus dos autos. Captura de video.

Pablo, el dueño del taller en el que Sabag Montiel dejó sus dos autos. Captura de video.

Sabag Montiel (35 años) llegó a la Argentina cuando tenía un año solo con su madre Viviana Beatriz Sabag, una mujer de nacionalidad brasileña pero con ciudadanía argentina. Ella era cuatro años mayor que el padre.

Fernando estudió el secundario y tres materias del Ciclo Básico Común de la UBA con la intención de hacer la carrera de Ciencias Económicas.

Pero su vida cambió bruscamente cuando su madre que se dedicada a la venta mayorista de ropa y a la reparación de autos y motos, falleció en 2017, a los 64 años, a causa de un síndrome respiratorio. Fue inhumada en el cementerio de la Chacarita. Vivía con él en su casa de la calle Terrada, ubicada en el barrio porteño de Villa del Parque.

Unas semanas después de enterrar a su madre (su único pariente en la Argentina), Sabag Montiel se presentó en la Justicia Civil, representado por un abogado en el Juzgado N°48 para poner en marcha la sucesión de los bienes su madre.​ Mientras alquiló la casa a una peluquería.

El 1° de septiembre a la mañana, le pidió al inquilino 10 mil pesos por adelantado y se fue a Quilmes para intentar hacerse otro tatuaje. Luego, como adelantó Clarín en exclusiva, fue almorzar con su novia a un Mac Donald de esa ciudad donde las cámaras de video grabaron a una mujer desconocida que tiró un papel en el piso y que luego levantó Brenda. Hasta ahora la mujer no pudo ser reconocida.

Además, de la casa, Sabag tenía tres autos que fue abandonando desde el fallecimiento de su progenitora.

Un Chevrolet Prisma negro que manejaba él, un Peugeot 207 y un tercer vehículo también de esa marca francesa. Los autos fueron abandonados a unas cuadras de un taller mecánico en Villa del Parque, según relató su dueño a La Nación. Por lo menos, dos los alquilaba como remises.

allanamiento en la vivienda de  Fernando André Sabag Montiel, detenido por el ataque cometido contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner Foto Telam

allanamiento en la vivienda de Fernando André Sabag Montiel, detenido por el ataque cometido contra la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner Foto Telam

“Nunca tuve problemas con él por el tema plata -dijo el mecánico-. Pero no puedo tener muchos autos acá”, aclaró el mecánico, que entiende que su ex cliente “se fundió”.

Entonces, el único ingreso fijo de Sabag eran $60.000 mensuales del alquiler de la casa de su madre en Villa del Parque, donde ahora funciona una peluquería.

Desde hace, al menos cuatro años, que el atacante de Cristina Kirchner ya no vive en Villa del Parque.

Se comprobó que hace unos 8 meses, Sabag se mudó a un monoambiente ubicado en la calle Uriburu al 729, de Villa Zagala, San Martín. Sergio Paroldi –el dueño del inmueble- indicó que el brasileño llegó “recomendado” por otros inquilinos y que le había comentado que trabajaba en una empresa de la Capital Federal.

En ese monoambiente, se encontraron 100 balas del calibre de la pistola Bersa con que intentó matar a la vicepresidenta, una credencial falsa de discapacitado de Quilmes y otras pruebas. El lugar estaba sucio, lleno de basura y completamente desordenado.

Brenda (23, no 25 años como se creía al principio) es hija de un Leonardo Uliarte, un chofer de colectivos ultrakirchnerista. El padre dijo a Clarín que «cuando Brenda tenía tres años fue víctima de un abuso sexual”. “Se lo hizo gente que iba a la casa de su madre en Parque Jardín (barrio de Jose C. Paz). Ahí yo me enteré y le saqué la tenencia a la madre. Desde ese momento que vive conmigo y siempre muy bien», detalló el padre.

Afirmó que su hija “tiene estudios” y que tuvo un bebé en el 2020 que falleció, semanas después, de muerte cerebral. Además, de copos de azúcar, tenía una cuenta en Onlyfans para vender fotos y videos pornográficos. En el monoambiente de Villa Zagala se encontró un cordón umbilical y placenta, quizás sean recuerdos del bebé perdido o los conservaba para intentar venderlos. No se sabe.

Otra de las líneas de la causa pasa por determinar el medio de vida de Sabag Montiel y Brenda, son sus amigos que declararon como testigos y dijeron vender copos de azúcar junto con ellos en un puesto callejero en el centro porteño. Sin embargo, en base a la prueba recopilada hasta el momento, hay dudas sobre que su único medio de subsistencia haya sido la venta de este producto.

Los cinco integrantes de la llamada banda de los «copitos», por dedicarse a la venta de algodones de azúcar junto a los acusados, declararon ya como testigos ante la jueza Capuchetti y el fiscal Rívolo y entregaron sus celulares para pericias aún en curso. Uliarte fue recibida cerca del mediodía del viernes de la semana pasada por Nicolas Gabriel Carrizo, quien declaró en la justicia ser dueño de la máquina que fabrica los copos de azúcar, y Eduardo Orozco, que declaró ser vendedor.

“Hasta ahora en la causa se encontró que los copitos son cinco salames sin un peso, aunque hay comentarios de uno que lo podrían dejarlo pegado en la causa”, contó una fuente que conoce el expediente.

Por este perfil de marginales sin conexiones políticas ni financieras, sería que Cristina Kirchner no se presenta, por ahora, como querellante en la causa a pesar de que su abogado dijo que tiene preparado el escrito desde el 4 de septiembre.

Esperaría a ver si, además de dos marginales, hay algún tipo de organización política o financiera por detrás que le de otra envergadura política al fallido intento de magnicidio.



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