mayo 22, 2024

Carlos Rodríguez advirtió que el país va a «la depresión» y dijo que Milei es «un cobarde» | Fuertes críticas al presidente y al ministro Caputo



El economista y ex funcionario menemista Carlos Rodríguez salió al cruce del gobierno de Javier Milei y la gestión del ministro de Economía, Luis Caputo, al sostener que «no hay un plan» de equilibrio fiscal, que «estamos yendo a una depresión», y que el ajuste y la licuación del poder adquisitivo tiene como único objetivo reducir la tasa de inflación, pero le recordó que «Massa la tenía al 6 por ciento». 

«Por más que cuenten la historia de que es culpa de Massa y los Kirchner, generaron una recesión de la gran flauta«, sostuvo el economista y pronosticó: «Milei se va a convertir en uno de los cien personajes más odiados del país. Todavía no lo es porque la gente no entiende lo que está pasando».

«Si el plan es mantener el gasto público congelado en términos nominales, se lo van a comer crudo. La opinión pública se da vuelta de un día para el otro», advirtió Rodríguez, quien durante la campaña presidencial fue nombrado junto al también menemista Roque Fernández como parte de un futuro Consejo Asesor, pero aseguró que «Milei usó mi nombre». «Y yo caí como un chorlito. Fui un viejo estúpido», lamentó. 

Rodríguez aseguró que detrás de Mieli está el ex presidente Mauricio Macri, al señalar el porqué de la continuidad del plan de promoción industrial de Tierra del Fuego. «Milei no toca nada. Es un cagón, a pesar de todos los gritos que da. Caga a la gente, pero no da la cara. No contesta el WhatsApp y se acabó. Milei es un cobarde«, sentenció. 

El ex funcionario menemista, en entrevista con La Nación, reconció que, en campaña, «salió como un cantor de rock y la gente le creyó», pero recordó que las recetas neoliberales que busca aplicar «son más viejas que Matusalén» y «no se pueden instrumentar todas juntas y a lo bestia». 

«¡La manera más fácil de bajar la inflación es subirla, para que después baje! La subió al 25 por ciento y ahora está feliz porque la bajó al 11 por ciento. Pero si Massa la tenía al 6 por ciento», le recordó. En ese sentido, Rodríguez indicó que los únicos beneficiarios de la política de la  «licuadora» son los dueños de esos sectores específicos, como el energético. 

«Estamos yendo a la depresión y no veo cómo se va a recuperar la caída de la inversión. No veo al campo recuperándose, sino a sectores de la minería y el petróleo que están operados por grupos concentrados del extranjero», graficó el plan de los primeros cuatro meses de gobierno liberal libertario. 

«Lo último que había que cambiar era el subsidio al transporte. Este subió los precios de alimentos y los sueldos de la gente siguen igual. No la ve, porque no ven el equilibrio general. No ve que están gobernando gente. Hace pelota a la clase media, que no se puede mudar», señaló. 

«Acá la Argentina no es la misma. El 10 de diciembre pasó algo. Les licuaste a los jubilados el 50 por ciento de sus haberes, pusiste un impuesto PAIS, querés reponer el impuesto a las ganancias. Están los liberales gobernando, no los peronistas», criticó. 

Ni más reservas ni dolarización, pesificación

El ex funcionario menemista señaló que lo que falta en el Gobierno es «una concepción del ajuste estructural», que hasta el momento se limitó a avanzar con recortes en el sector público, en los giros discrecionales a las provincias, en el salario de los empleados estatales y las jubilaciones. 

«Lo único que vimos es una reducción de gasto en todos lados y una preocupación por acumular reservas para que baje el riesgo país y puedan entrar de nuevo los mercados de capitales. Es lo que haría un hombre de finanzas, como Caputo. En cambio, un economista estaría tratando de desarrollar un plan económico», le apuntó al titular de la cartera de Economía y agregó en referencia a los bonos Bopreal: «complica tanto la situación que nadie la entiende».

Rodríguez sostiene que  las reservas del Banco Central se acumularon con deuda, algo que emparejó con la gestión desarrollada por Massa, y calculó un pasivo de 33 billones en el Banco Central.

«Si levantan el cepo, no sé a qué valor sería. Tenés que hacer un plan Bonex en ese caso. No tiene más remedio. Y como no lo quieren hacer, no lo levantan el cepo», señaló. 

«El programa original era dolarizar y ahora estás pesificando todo. Ya dice que no va a dolarizar. Ese plan lo dejó de lado cuando se sacó de encima a [Emilio] Ocampo. Ahora habla de la competencia de monedas, pero ya no sé cuál es su plan. Tiene una personalidad rara. Va cambiando de postura. Eso es para un psicólogo, no para mí».

Por otra parte, Rodríguez coincidió con el reciente análisis del ex ministro de Economía Domingo Cavallo al descartar un rebote rápido de la economía. «No veo una reactivación en forma de V porque eso viene cuando simplemente tuviste un susto exógeno, como ocurrió con el Covid». 

El economista no criticó la idea del ajuste sino cómo Milei y Caputo lo llevan adelante con recortes «a troche y moche», en particular, sobre la obra pública sin haber consolidado el sistema público-privado que prometió en campaña. «La recesión o depresión hará bajar más y más la recaudación. Entonces, va a precisar más impuestos. No tiene más remedio; de lo contrario, va a tener que emitir», advirtió. En ese sentido, criticó la suba del «impuesto PAIS al dólar por todos lados, arriba de la devaluación que ocurrió». 

El economista también desconfió de que lleguen inversiones al país, cuando «faltan señales» de un plan estructural que sea sostenible y también acuerdos políticos, como los que se intentan en el Congreso con la segunda versión de la denominada Ley Bases. «Te van a decir que el Congreso no los ayuda. Es verdad, pero ¿para qué quiso ser presidente si sabía que no tenía poder político? Anunció planes grandiosos y después dice: “no los puedo hacer porque no me dan apoyo”. Ah, ¡qué vivo! Es lógico», le criticó. 

«La población no entiende, el FMI está feliz y los tenedores de bonos están contentos con cobrar en junio el (bono) AL30. Entonces, baja el riesgo país. No importa de dónde sale la plata, mientras la plata esté. Ojo con esos indicadores», graficó sobre el presente libertario. 



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